RECENT POST
Showing posts with label Historia de la guerra. Show all posts
Showing posts with label Historia de la guerra. Show all posts

Monday, July 26, 2010

Las fuerzas alemanas que invadieron Polonia querían que el nudo ferroviario de Katowice cayera intacto. Para este fin, 80 hombres encabezados por el Alférez Gräbert, se infiltraron en Polonia. Estaban disfrazados de trabajadores del ferrocarril polaco y por consiguiente, podían moverse libremente por la red ferroviaria, sin atraer la atención de las tropas polacas. Llegados a Katowice poco antes del inicio de la invasión, sacaron rápidamente sus armas ocultas e hicieron fuego sobre los atónitos polacos. El engaño fue tan completo que algunos hombres, hablando un polaco perfecto, persuadieron a una compañía que atacaba a sus colegas para que se subiera a un tren que dirigieron entonces a una distante vía muerta. Cuando las tropas del General von Rundstedt llegaron a Katowice, el ferrocarril y sus almacenes de material inmóvil cayeron en sus manos en perfecto estado. Sin embargo, no todas las operaciones que acompañaron la invasión de Polonia fueron tan perfectas. Otras unidades fracasaron en su intento de evitar que los polacos destruyeran los puentes sobre el Vístula en Dirschau y Graudenz y sus colegas encargados de controlar el túnel de Jablunda tuvieron incluso peor suerte. Su jefe, el Alférez Herzner, nunca recibió una orden para retrasar la operación y abrió fuego horas antes del inicio de la invasión principal. Aislado, el grupo se vio obligado a retroceder perseguido por las tropas polacas.

Puesto que aún no se había declarado la guerra y los alemanes querían conservar cierta respetabilidad diplomática, el gobierno de Hitler emitió una declaración arguyendo que los hombres implicados eran irregulares polacos.

Pronto se olvidaron estos fallos, sin embargo, cuando las fuerzas especiales consiguieron ejecutar la tarea, imposible en apariencia, de evitar la voladura del puente de ferrocarril de Demblin, indispensable para continuar el avance de las fuerzas alemanas tras una semana de victoriosos combates. Ahora, la guerra abierta y encarnizada había cambiado las condiciones para las operaciones clandestinas. El primer requisito fue infiltrarse en las líneas del frente. Todos los hombres seleccionados para la operación de Demblin eran de Alta Silesia, hablando si acaso con más fluidez el polaco que el alemán y todos fueron equipados minuciosamente con uniformes polacos. Desplazándose a través de la zona de combate, se mezclaron con una columna de soldados y civiles que huían del avance alemán. No hubo intentos de ocultarse; más bien, al contrario. Marchando en orden de desfile a veces a los compases de una marcha del ejército polaco, estos casi impecables infantes de Marina deberían haber atraído toda la atención por el contraste con el llamativo caos circundante.

Encabezados por un suboficial llamado Kodon, la columna alcanzó el puente el 10 de septiembre. Abriéndose paso entre la multitud de refugiados aterrorizados, Kodon localizó al comandante de los zapadores polacos encargados de volar el puente. Algo sorprendido por la llegada de esta unidad de refresco, el comandante de los zapadores intentó “llamar a su cuartel general”, pero los alemanes habían cortado las líneas. En este momento, una incursión Stuka en la zona circundante al puente dio a Kodon la ocasión de sugerir a sus “colegas” que le entregasen el control del puente. Aceptaron agradecidos la oferta y los hombres de Kodon se encontraron como único comando del puente, a través del cual huían en gran número soldados y civiles. Durante cinco largas horas esperaron Kodon y sus hombres la aparición de los primeros Panzers. Inmediatamente, Kodon provocó una reacción de pánico en la multitud para limpiar el puente y todo terminó. Los hombres del comando no tenían que hacer nada más, salvo volver a ponerse el uniforme alemán y prepararse para la siguiente misión.


Saturday, April 17, 2010

Saludos a todos.

Por motivos de índole personal, y como se habrán dado cuenta los lectores habituales, hace demasiado tiempo que no publico nada nuevo.

Lamentablemente ya no voy a tener la disponibilidad horaria con la cual contaba.

De todas maneras no quiero que Los Mas Grandes de la Historia muera, no porque lo considere algo extraordinario, sino, y al igual que muchos otros blogs que sigo, tratamos de dar una óptica no tan “convencional ni teledirigida” de los personajes y acontecimientos históricos.

Ya todos sabemos que hay muchos tipos de realidades, una de ellas es la que nos cuentan, la que se inventaron para mantenernos en un puño, como un dócil y estéril rebaño de ovejas. Por otro lado esta la historia que seguimos algunos, la historia que no nos quieren contar, la historia que nos ocultan, la historia que trataron de destruir pero a pesar de todo, y yo diría que cada día mas, esta siendo mas conocida por la mayoría.

Por eso, es mi anhelo, poder desde aquí dar un poco de luz a ciertos temas que están tan ensombrecidos como las almas de los que la tratan de ocultar.

Mi más sentido saludo para todos los que de una forma u otra, visitan de vez en vez este blog y tienen la deferencia de leer y/o comentar las publicaciones.

Ahora si, sin mas rodeos los dejo con la segunda parte de Tácticas de combate y a atrincherarse!

No intentes volar el suelo para formar un cráter, pues lo único que conseguirás es que la tierra evacuada quede repartida por una gran superficie, con la consiguiente pérdida de ocultación.

Si utilizas cargas del tamaño correcto, no tiene por qué formarse un cráter. La potencia exacta de la carga puede variar entre 75 g de explosivo plástico para una trinchera de combate sencilla y 700 g para una obra mucho mayor, destinada quizá a un arma colectiva. Las cargas se colocarán en líneas paralelas o círculos concéntricos dependiendo del tipo de excavación.

La tercera forma de abrir de una trinchera es con la ayuda de una máquina. El Ejército británico dispone de varios modelos, aunque la más utilizada de todas es la Light Mobile Digger (LMD). Esta máquina ha sido diseñada expresamente para preparar trincheras; el dispositivo excavador es una cinta de corte que eleva la tierra hasta una cinta transportadora. Puede abrir una trinchera de 60 cm de anchura y de una profundidad máxima de 135 centímetros. La LMD forma parte de la dotación de la mayoría de las unidades de zapadores de campaña, pero también de algunas de artillería e infantería.

Otras máquinas de esta clase son el Light Wheeled Tractor (LWT) y el Medium Wheeled Tractor (MWT), ambas repartidas entre las unidades divisionales de ingenieros. También puede disponerse de excavadoras, que son más apropiadas para abrir zanjas contracarro que para preparar posiciones de combate. Tenemos finalmente el Combat Engineer Tractor (CET), que es un vehículo oruga, anfibio y acorazado, diseñado expresamente para las unidades de zapadores como máquinas para el movimiento de tierras y trabajos generales de ingeniería militar.

Hay diversas clases de trincheras. Primero tenemos la trinchera de combate de dos plazas, en la que se usa el KIP (Kit Individual Protection) o chapa metálica ondulada para soportar el techo del refugio. Después está la trinchera de combate de cuatro plazas, que tiene un refugio en cada uno de sus extremos, o bien en el medio y con pozos de tiro en los extremos de la trinchera, deben encontrarse alineados con el refugio central o bien dispuestos en un ángulo de 1600 milésimas.

Existen también diseños diferentes para las trincheras de armas colectivas, que casi siempre son modificaciones de las de combate para cuatro hombres. Una característica particularmente importante de las posiciones para lanzagranadas, lanzamisiles y cañones sin retroceso es que su parte trasera debe tener una zona despejada de unos cinco metros en un arco de 500 milésimas a cada lado del eje del tubo de disparo. Esta zona debe estar totalmente libre de personal, equipos y obstáculos con el fin de que no sean afectados por el rebufo trasero del disparo.

Deben abrirse también emplazamientos para los morteros y los obuses remolcados y autopropulsados. Si se dispone de tiempo, se abrirán también defensas para los cañones autopropulsados, los carros de combate y los vehículos “de piel blanda”. En muchos casos, el esfuerzo que conlleva la preparación de una obra para un carro no vale la pena: la mejor posición para un carro está en una contrapendiente, en la que el propio terreno brinda la protección necesaria y donde es posible trasladarse a posiciones alternativas que den el mismo grado de abrigo. Sólo cuando esto no sea posible, habrá que cavar una defensa.

Enterrar un carro reduce de manera considerable la vulnerabilidad de éste a la acción enemiga, tanto el fuego directo como a los ataques aéreos y las armas nucleares. Asimismo, la mejor ocultación contra los aparatos de termoimagen consiste en poner tierra entre el vehículo y el dispositivo en sí.

La teoría del Ejército norteamericano acerca de las trincheras es algo diferente. Se pone el mismo énfasis en despejar sectores de tiro, en el revestimiento, la protección superior y el camuflaje, y existen diferentes diseños de trincheras para las ametralladoras M60, los misiles guiados contracarro Dragon, los cañones sin retroceso de 90 mm y los morteros y piezas de artillería.

Hay, sin embargo, una notable diferencia. Se pone mucho más acento en el tiro en oblicuo. Esto da como resultado un diseño en el que el refugio de la trinchera está en el centro, con los pozos de tiro en los dos extremos para disparar por la mitad delantera y el lado. Hay que confiar en que las trincheras situadas a derecha e izquierda cubran el terreno que hay inmediatamente delante de ti. La ventaja de este sistema es que estás cubierto del fuego desde enfrente: esto es, que estas desenfilado por la protección delantera de la trinchera.

Este principio es ciertamente adecuado, pero si alguna de estas trincheras de apoyo mutuo es anulada o destruida, se crea un sector ciego. La mejor forma de conseguir cobertura contra el fuego procedente de enfrente es situar la trinchera en una contrapendiente.

Saturday, March 13, 2010

Marcel Dassault explica así por qué llamó Mirage a su familia de aviones de caza supersónicos: “Los he llamado Mirage porque, como las visiones del desierto, el piloto enemigo lo verá sin poderlo alcanzar nunca”. Y fue precisamente sobre el desierto donde el Mirage demostró su valía en la guerra árabe-israelí de 1967. El primero de los Mirage, el I, se diferenciaba mucho del III. Respondía a una especificación de la aviación francesa que exigía un avión birreactor con cohetes auxiliares como interceptor capaz de alcanzar el valor Mach 2. Pero el programa de reactores más cohetes murió en poco tiempo: era imposible con este método hacer un avión que no fuera un misil y que no tuviera un consumo absolutamente excesivo. Dassault no había creído nunca en tal solución. Después de un proyecto Mirage II, que no llegó a realizarse, Dassault y sus proyectistas pensaron en adaptar a un fuselaje de Mirage I, adecuadamente agrandado, un nuevo motor SNECMA Atar 101-02. Este fue el origen del Mirage III, que voló por primera vez en noviembre de 1956, conducido por el gran piloto de pruebas comandante Roland Glavany. Diez semanas después del primer vuelo, el caza francés superaba la barrera del sonido en vuelo horizontal, y dos años más tarde, tras sucesivos y notables perfeccionamientos, era el primer avión europeo occidental que superaba el valor Mach 2. “Las pruebas de Mirage -dice Glavany- fueron una experiencia extraordinaria y exaltante. Mi tarea era probar el Mirage estimulándolo al máximo, pero sin dañar el prototipo. Cada instante era una lucha, pero había momentos de gran exaltación.” Cuando la aviación francesa pasó su primer episodio de cien Mirages. El avión había despertado ya el interés general. A ello contribuyó, sin duda, la famosa Jacqueline Auriol, una de las poquísimas mujeres que han pilotado reactores de combate de elevadas prestaciones. En junio de 1962, Mile. Auriol superó el récord mundial femenino de velocidad en circuito cerrado con 1.849 km/h. En junio del año siguiente lograba los 2.030. “He pilotado más de 180 aviones -recuerda- pero el Mirage es el que más me ha fascinado.” Diversos países pasaron pedidos del Mirage, pero el que lo hizo famoso en el mundo entero fue Israel. En 1961, Francia comenzó a servir los primeros aviones del pedido de 72 que hizo Israel. En este país, en contra del parecer francés, se les instalaron dos cañones de 30 mm además de los misiles aire-aire de su dotación normal. La primera prueba de fuego de los Mirage fue el 20 de agosto de 1963, cuando, sobre el lago Tiberíades, dos de ellos interceptaron ocho MiG 17 sirios en el espacio aéreo israelí. En tres minutos y dieciséis segundos, dos MiG fueron abatidos por los israelíes. Algo más de un año después, el Mirage III se encontró frente a frente con su enemigo “natural”, el MiG 21. El 14 de noviembre de 1964, dos de estos aviones, sirios, penetraron en el espacio aéreo israelí. Uno de los dos pilotos que despegaron para interceptarlos recuerda: “Los habíamos atacado repentinamente. Me encuentro encima mismo de uno de los MiG. El sirio intenta huir, dirigiéndose hacia Damasco. Lo ataco, suelto el depósito suplementario, me acerco y acciono el mando de disparo de mis cañones, tirando dos ráfagas prolongadas y una cortísima. Veo que el MiG pierde altura, desprendiendo un humo espeso de la cola. Me digo: “Uno a cero para mi Mirage contra el MiG 21”. Los otros cazas sirios se dispersan y vuelven rápidamente a su base. En el año 1966 se repitieron los encuentros. “Era un placer –recuerda un teniente israelí (La sed de sangre de los israelies contra todo lo que no sea israelí es alarmante y demuestra una vez mas que las masacres programadas que llevan a cabo en Palestina no son "cuentos")- “enganchar” al MiG sin soltarlo hasta el momento de apretar el pulsador de disparos.” Los enfrentamientos eran siempre favorables. El 5 de junio de 1967 comenzó la guerra de los Seis Días, en la que la aviación enemiga fue aniquilada en tierra por la israelí, cuyo núcleo central fueron los Mirages. Estos aviones, en repetidas ocasiones, esquivaron los misiles tierra-aire lanzados por las defensas egipcias, a pesar de su guía de radar. El avión francés, igualmente, hizo un papel magnífico frente a otros aviones de caza de fabricación soviética, como el Sukhoi Su7.

Thursday, February 11, 2010

Los vehículos acorazados (AFV) utilizados por las Waffen SS eran a grandes rasgos, de cuatro tipos, de acuerdo con su función. El carro era por supuesto el vehiculo mas importante; con cadena completa y armado con un potente cañón en una torreta de giro completo, era un arma ofensiva altamente eficaz. Durante la primera mitad de 1943 las Waffen SS estaban dotadas de Pzkpfw III y IV, mas un cierto numero de carros pesados Tiger, estos últimos organizados en compañías de carros semi independientes. El cañón de asalto autopropulsado era similar al carro en lo de estar dotado de un cañón de alta velocidad, pero pesaba menos y carecía de torreta. Más económico de fabricación que el carro, el cañón autopropulsado no era versátil en operaciones ofensivas pero era una excelente arma defensiva. La artillería autopropulsada estaba dotada de un cañón montado en el chasis de un carro y que disparaba granadas de alto explosivo a baja velocidad inicial. La función de la artillería autopropulsada era la de proporcionar concentraciones de fuego en apoyo de los carros. El ultimo tipo de AFV fue un vehiculo de coraza ligera; utilizado principalmente como vehiculo acorazado, con ruedas, dotado de varias armas ligeras, sobre todo para transporte de personal, o vehículos semiorugas ligeramente acorazados que transportaban la infantería y su armamento al campo de batalla. El transporte oruga acorazado permitía a los “Panzer grenadier” tener movilidad y protección. La táctica empleada por las divisiones Waffen SS se basaba en su alta movilidad y concentración de potencia de fuego. Esto se lograba por la completa integración y coordinación de todos los elementos de la división. En la ofensiva, el batallón de carros actuaría como elemento avanzado y a modo de punta de lanza iniciando el ataque y penetrando a través de las líneas enemigas. Paradójicamente, los carros rehuirian el combate lo mas posible evitando los puntos fuertes del enemigo bien soslayándolos, bien aportando armas de apoyo para destruirlos. Una vez conseguida la ruptura, la principal tarea de los carros era avanzar rápidamente para explotar el éxito inicial, interrumpiendo los movimientos enemigos y dejando sus mandos completamente desorientados. La principal responsabilidad de la artillería era la de neutralizar las posiciones de las líneas enemigas con anterioridad a la ruptura. En consecuencia, la artillería debía trasladarse a vanguardia en apoyo de los carros y la infantería para reducir los puntos de resistencia enemigos y desorganizar los contraataques. La infantería seguiría pegada a los carros para ocupar físicamente las posiciones del terreno conquistada por los carros, para destruir y ocupar los baluartes del enemigo y mantener la línea en caso de contraataque. Cada arma tenia sus especiales ventajas e inconvenientes y el éxito en el campo de batalla dependía de que se utilizaran conjuntamente de una forma coordinada. Así, por ejemplo, los carros eran vulnerables a los cañones contracarro soviéticos siempre bien emplazados, pero ellos a su vez eran vulnerables a las explosiones en el aire de la artillería. En consecuencia, una unidad de artillería autopropulsada seguiría a corta distancia a los carros de combate en su avance haciendo barreras de fuego a corta distancia para cubrir un ataque combinado de los carros y la infantería en semi orugas acorazados. Mientras en las últimas fases de la guerra las operaciones alemanas eran por naturaleza estratégicamente defensivas, todavía seguían utilizándose las unidades de las Waffen SS de una forma ofensiva, siendo su misión el taponar brechas en las líneas alemanas y lanzar contraataques inmediatos. En febrero de 1943 las divisiones acorazadas de las Waffen SS tuvieron su oportunidad para demostrar que eran unidades de elite. Leibstandarte, Das Reich y Totenkopf fueron agrupadas constituyendo el cuerpo de ejercito I Panzer bajo el mando del general Paul Hausser y fueron desplegadas en el sector de Kharkov. Al costado de la División de Elite del Ejercito Grossdeutscheland, el cuerpo de Ejercito SS-Panzer contribuía a mantener la línea de frente alemana actuando como vanguardia de contraataque que condujo a la destrucción del Sexto Ejercito Soviético y a la reconquista de Kharkov. Después de la victoria de Kharkov la posición alemana estaba asegurada y, cuando el deshielo de la primavera obligo a detener las operaciones acorazadas debido al barro, comenzaron los preparativos para la ofensiva del verano. Se hicieron planes para reducir el saliente de Kursk mediante dos enormes movimientos acorazados. La ofensiva comenzó el 5 de julio y el cuerpo del Ejercito SS-Panzer formaba parte de la columna de ataque sur. Desgraciadamente para los alemanes, el Ejercito Rojo estaba bien preparado y en una serie de batallas de carros cortó el avance alemán. El 12 de julio el cuerpo de Ejército SS Panzer entabló combate con el Ejército soviético de carros resultando una pérdida de 300 carros por cada parte y sin que ninguno de los dos contendientes se retiraran. Los rusos respondieron con su propia ofensiva de verano que marcó el principio del gran avance soviético. La iniciativa estratégica estuvo de parte del Ejército Rojo desde Kursk en adelante, viéndose los alemanes forzados a la defensiva.

 

blogger templates | Make Money Online